Día II

No soy de tierras ni de naciones
no quiero nada regalado,
me gusta ganarme los galones
y soporto amar sin ser amado.
No tengo casa ni hogar de vuelta,
extraño a gente bella y muy rara,
desprecio cualquier figura esbelta
si consigo no trae ninguna tara.
Canto alabanzas a diario
a aberraciones perfectas
que liberan de un viejo armario
mis ideas insurrectas.

Día I

Las pestañas por cuchillas
no dejaban hablar al silencio.
Las sonrisas por desaires
ningunearon la fuerza.
Dedos gordos y sebosos
acallaron labios preciosos.
Lobos de tupé y gafas de sol,
amos de exitosas improntas,
domadores de las cimas sociales,
que hacen de la vida su gallinero,
del resto de lobos su manada,
y de su opinión dogma.
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